Societario, M&A y Arbitraje


En una sociedad mundialmente conectada y cualificada por sus activos intangibles, la tecnología se firma como base y diferencial competitivo para cualquier negocio. En este contexto, es essencial la prestación de servicios especializados a las empresas que buscan viabilizar o consolidar sus proyectos innovadores a través de la identificación y análisis de riesgos, garantizando la buena gobernanza corporativa y conformidad legal, alineada con el segmento, negocio y en la generación de oportunidades.

En los últimos años, no fueron pocas las veces que el segmento de TI lideró las transacciones de fusiones y adquisiciones efectuadas. Son procedimientos complejos, en los cuales aspectos mercadológicos se mezclan con cuestiones regulatorias e impactan en la valoración del negocio. O sea, es necesario entender el negocio para alinear la estrategia y trazar la operación en conformidad legal ante el órgano de control.

Esa necesidad no sólo surge para grandes empresas, sino también para startups, principalmente en las operaciones de adquisiciones.

Destacamos las principales actividades, aliando seguridad jurídica, conocimiento tecnológico y económico:

  • Consultoría para asuntos societarios, desde su planeamiento, formación, acuerdos, reorganizaciones, fusiones, adquisiciones, separaciones, constitución de holdings y colaboraciones que puedan ser realizadas;
  • Due Diligence con vista a la confirmación de informaciones para Fusiones, Adquisiciones de Empresas de Tecnología o de activos;
  • Implementación de políticas y normas de Seguridad de la Información, para atender a requisitos de compliance.

En cualquier negocio jurídico, no podemos dejar de pensar en cómo será una eventual composición de conflicto. Sea en la parte societaria o en los contratos de tecnología, las empresas han buscado soluciones céleres y equilibradas.

El arbitraje es un mecanismo de solución de conflictos indicado para esas situaciones y es importante que las partes definan en el contrato la opción de utilizarlo. La cláusula de arbitraje para alcanzar su plena eficacia debe ser redactada en conformidad con los requisitos de la Ley 9.307/1996, competiendo a las partes analizar el reglamento y escoger la mejor Cámara.

La sentencia arbitral tiene el mismo efecto que la sentencia judicial. Es segura cuando se acuerda entre las partes aún en la fase contractual, facilitando su gestión, pues las discusiones serán resueltas en el lugar adecuado y de la forma ya establecida.